Neil Young and His Electric Band (Rick Rosas, Chad Cromwell, Ben Keith, Pegi Young)
Rock In Rio Madrid, Arganda del Rey, Madrid, Spain

Setlist
- Mr. Soul
- I’ve Been Waiting For You
- Cinnamon Girl
- Spirit Road
- Love And Only Love
- Hey Hey, My My
- Too Far Gone
- Oh, Lonesome Me
- Mother Earth
- The Needle And The Damage Done
- Old Man
- Heart Of Gold
- Get Back To The Country
- Words
- No Hidden Path (Part 1, Part 2, Part 3)
- A Day In The Life
Echo la vista atrás y me percato de que poco a poco uno va consiguiendo acercarse a los grandes clásicos con un poco de paciencia: James Brown, Chuck Berry, Rolling Stones, Bob Dylan, Van Morrison, Springsteen, los Who, Rod Stewart, Stooges, MC5, Sonics,… pero finálmente he cumplido un sueño: ver al gran NEIL YOUNG. Hace unos años, cuando Neil sufrió su primer aneurisma, me prometí que viniera donde viniera, alli me acercaría a escucharle… no pudo ser, perdí ocasiones en Paris, Milán, Londres… pero la espera mereció la pena.
En su característica linea conceptual, Neil apareció con una escena repleta de los elementos de su imaginario: un misterioso caballete y junto a él un totem de jefe indio americano cubrian el flanco derecho del escenario. Al fondo los restos de un luminoso de espectáculos al más puro estilo americano en puro declive entretenían al personal amigo de las cábalas haciendo conjetura sobre el significado de las vocales y consonantes inconexas que aun pendían de las barras metalicas. Flanqueando a cada músico se habían dispuesto cinematográficos cañones de luz al más puro estilo de las producciones clásicas de cine. Un telefono rojo iluminado con un tenue flexo nos desafiaba en los juegos mentales frente a la sección rítmica…
Y por fin, con un leve retraso, apareció Neil, parco en saludos, pero gigante en humanidad sonrió como sólo el consigue sonreir a un público que le adora y le va a consentir todas sus malvades eléctricas esta y mil noches. Y vaya que se explayó en maldades electricas… sólo fue rasgar los primeros acordes del clásico “Mr. Soul” de los tiempos de Buffalo Springfield para que el público presente estallara de emoción. Un tema, sólo es preciso un tema para que las guitarra de este hombre y la sintonía con la banda se afinen a la perfección.
(..) seguirá
Crónicas de sociedad:
Una auténtica vergüenza de crónicas sociales (llamarle críticas a estos textos sería un despropósito), que no están a la altura del gran Neil. No cabe duda que el nivel del concierto fue sensacionalmente bueno, pero ¿vieron estas personas el concierto o estaban más preocupadas de comprar en ese gran centro comercial que fue el Rock in Rio?
Esperando algo más elaborado










