De buena maniana ya nos hemos registrado en un Bacpacker de Frisco.Hemosleidolos ultimos comentarios de mis padres (este anio no hay telefono, jajaja!, el proximo viaje a Salou os hacesi un blog a este paso!) y el ultimo comentario de Jony, a quien le mandamos un besote muy gordo para que comparta con su madre que esta pasando unos momentos malitos pero que afortunadamente ha superado con exito el transplante de medula. A ver si la conozco personalmente! Toda la vida hablando de ella y aun no nos has sentado a la misma mesa! Por supuesto, el beso a compartirlo con Elsa, que ella no es una insomne irredenta como el bueno de Jon (quien contesta casi de inmediato a todo post).
Como decia, hemos viajado en Greyhound de noche, 7 horitas desde L.A y ya estamos en Frisco. LA primera sensacion pateando al hostal ha sido genial. Nos hemos alojado cerca del Financial District. Seguiremos informando por la noche. Besotes.
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Una vez alojados en el Adelaide Hostel salimos a la calle, eramos mas zombies que personas (apenas unas cabezadas en la noche de autobus) pero sacamos fuerzas de flaqueza y a traves de Union square nos dirigimos a China Town. Para ser China de verdad necesitaria despertar a las 5 de la maniana, y en este caso hasta las 9-10 no empezo a verse movimiento. Es una zona mas interesante que el Chinatown neoyorquino y la historia de la comunidad china (hay que considerar que esta costa fue la principal puerta de entrada) puede verse reflejada de manera mas patente, incluso en la misma arquitectura. Recorriendo la calle Grant uno se adentra en el bullicioso North Beach, barrio italiano de Frisco, donde por fin tomamos el mejor cafe del viaje!
North Beach te lleva directamente a la cinematografica Lombard Street y empiezan a aparecer las primeras hordas de turistas vistando las hileras de casas victorianas de los aledanios, y por supuesto la mitica Crookedest Street (la de los jardines y las mil curvas).
Desde alli nos dejamos caer literalmente por las impresionantes colinas hasta el puerto y la zona comprendidad entre los muelles 39 y 23. Fisherman’s warf, la zona delmarisco nos hizo salivar, pero las horas que eran (no llegarian a las 11), el cuerpo que llevabamos y el cansancio nos hizo pensar que de gastar unos pavillos en estos menesteres, mejor hacerlo plenamente conscientes!. Desde alli y como buenamnete pudiomos, regresamos andando al hostalparacaer rendidos en la cama practicamente hasta el anochecer que lo empleamos paseando por el Financial District,muy animadete y con grupos tocando en las esquinas.
Agosto 9, 2008 a las 1:32 pm |
Hola chicos, por fin en san francisco, tantas y tantas peliculas que gozada. Ana hoy he hablado con tu ama, no tenia noticias vuestras ya que abel esta de vacaciones, le he dicho que ya le informaré. Quiero que sirva este espacio para mandarle a Jon un fuerte abrazo y mucho ánimo ya que todo ha salido bien. Bueno txikis hoy si hemos ido a la playa a ver si aprovecho las dos semanas que me quedan. Cuidaros mucho. Un beso.
Agosto 30, 2008 a las 7:18 am |
Aupa Ekaintxo!!
No había leído aún el comentario de San Francisco porque llevaba unos días sin entrar en el blog. Muchísimas gracias por las palabras de ánimo, que vienen igual de bien. Muchas, muchas gracias!! A pesar de todas las calamidades, ya parece que va dejando atrás las malas secuelas de la operación. Tengo en agenda hacer una comida con mi amatxu para que te/os conozca. Oído cocina!!
Son las 9 de la mañana y llevo casi una hora levantado tras la gran cena que ayer nos dimos en casa de Marta y Sergio. ¿Qué tal estáis vosotros? yo cené tanto que aún estoy llenísimo. Hoy toca agua fresca para aliviar mi espíritu, que llevamos un verano gastronómico…
Estoy subiendo a Youtube lo acordado (Jajaja… qué cabroncete soy).
Como siempre que os vemos, lo pasamos genial. Y hay que ver lo buenos anfitriones que son Marta y Sergio!! La tertulia que montamos en el balcón fue inolvidable. Nos reímos muchísimo.
Me voy a despedir, por el momento, porque quiero seguir leyendo tus artículos en el blog. Pedazo de valiosa información!!
A estas horas puede que aún estés planchando la oreja, pero poco te faltará para bajar a la playa a resucitar entre las olas.
Un abrazo, amigo, y otro para Ana
Jon